AEROSMITH – 03. Toys In The Attic (1975)
Una de las obras maestras definitivas de la historia del Hard Rock. Sin duda. La aparición en el mercado estadounidense de Toys In The Attic en 1975 tuvo un reclamo y una repercusión tales que hasta Jack Douglas, productor del álbum, se acuerda a la perfección de todas las anécdotas surgidas a lo largo de la grabación y posterior publicación. Y no es para menos. WALK THIS WAY, NO MORE NO MORE y SWEET EMOTION son las tres joyas más conocidas de un disco soberbio, en el que se combina y se resume la alocada vida de cinco músicos de origen bostoniano con los excesos de la carretera y los desenfrenos derivados del pronto éxito de una música no fácil de entender en todas sus partes.

 

Al principio de su carrera profesional, AEROSMITH estaban influenciados por THE BEATLES, THE ROLLING STONES o LED ZEPPELIN, pero también por la psicodelia y el Blues de Chicago, aunque este matiz lo exhibieron según las ganas de los dos guitarristas.

Así pues, la fusión y su forma de ver y recrear los solos de época, nos condujeron a una de las etapas más profundas de una banda que hoy es escuchada como si nada, y de la que se omiten muchos de los detalles de su origen que deben de ser rescatados poco a poco. Joe Perry (guitarrista) y Steven Tyler (cantante) dejan un sabor ácido a través de ‘Sweet Emotion’, que es recordado por su originalidad. Las experiencias con las drogas siempre dejan mucho de qué hablar.

En los primeros discos de AEROSMITH se ven ideas, progresos rítmicos, y un desarrollo de las bases interesantes, pero los críticos supuestamente entendidos, en algunos casos, les acusaron de hacer un Rock caótico, sin compás, en el que hay cierta anarquía a la hora de ejecutar los solos y acompañamientos de guitarra.

Por su parte, en las actuaciones, y más si cabe a raíz de la edición de Toys In The Attic en 1975, Joe Perry y Brad Whitford se decantan por recrearse en las tablas, apuntillando las rítmicas de la guitarra y derivando en los temas hacia una constante improvisación que daba ciertas alegrías a la expresividad de cada miembro de la banda.

De esta etapa, AEROSMITH presentan candidatura para convertirse en la banda de moda del Rock estadounidense de los 70. Y lo consiguieron. Jack Douglas, que ya las conocía de haberlos visto, producido y grabado, se encaminó al estudio con Steven, Joe, Brad, Tom y Joey para ver qué tipo de demos tenían, y así empezar a grabar las primeras tomas, en las que aparecían los sugerentes riffs de ‘Toys In The Attic’, corte que daba nombre al futuro álbum, así como las mencionadas ‘No More No More’, ‘Walk This Way’, ‘Round And Round’, o la sencilla ‘Adam's Apple’.

En esta ocasión, como consecuencia de la ingestión de diversas sustancias tóxicas, nace uno de los himnos del Rock, llamado ‘Sweet Emotion’, con un importante riff de guitarra y la poderosa voz de Steven Tyler al frente de la canción. El ritmo, sentenciado de forma excepcional por Joey Kramer en la batería y por la línea de bajo desarrollada por Tom Hamilton, nos conducen a la apoteosis, pero bajo la licencia de una buena estructura, y dando cierre a la posible improvisación en estudio.

Por su parte, ‘Walk This Way’, que fue versioneada por RUN D.M.C junto a AEROSMITH en 1986, es un tema que lo dice todo desde la primera escucha, y que se aproximó a las canciones más seguidas en 1975 cuando salió como single. Evidentemente, lo mismo ocurrió con las estrofas en formato Rap interpretadas por el dueto, que tuvieron una interesante acogida en la MTV.

Asimismo, de Toys In The Attic hay que destacar que AEROSMITH empiezan a sacar su propio sello de identidad, su marcado estilo, y su definición de un Rock que se presta a múltiples interpretaciones, pero en las que se deja un punto y seguido para sacar lo mejor en sus actuaciones en directo.

La voz de Tyler es ejemplar y se define por sí sola con elegancia y precisión, al igual que el estilo en la forma de componer y tocar de Joe Perry, que se desmarca como un creador de riffs y un técnico del solo de guitarra en escalas mayores, en donde el Blues y Hard Rock se encuentran en el camino.

Quizás este es el detalle más importante en una etapa en la que AEROSMITH se salvó de la quema. Los escándalos, su afición a las drogas y sus líos de faldas, al margen de la falta de seriedad en algunos shows, permitieron reconsiderar la vida artística de un grupo que se definió un año más tarde, con la publicación de su otro gran clásico, Rocks.  

Jorge Hierro


Haz click aquí para imprimir esta noticia