CALIFICACIÓN: 3/10
Desde el principio, el nefasto título, unido al "glorioso" currículum de la banda, hace presagiar lo que se presenta. Entonces llega la "intro" de 'Rise', el tema inicial, una entrada melódica sorprendentemente razonable que la banda no tarda en destrozar con su mediocre entrada a toda velocidad, a lo 'Beyond The Black Hole' (del álbum Somewhere Out In Space, de 1997, ¿recuerdas?), pero en versión infinitamente empeorada. Horrible jaqueca la que puede llegar a levantársele a uno con tan arbitrario y recargado bombardeo sónico. Se recomienda volumen atenuado para un castigo de estas dimensiones...
''Deadlands' tampoco aporta absolutamente nada. Otro coñazo sosporífero, esta vez a medio tiempo acelerado, tipo 'Men, Martians & Machines', aunque con partes en los que a Hansen y los suyos se les vuelve a hinchar la vena del cuello y se vuelven a lanzar a toda velocidad al más absoluto vacío intelectual y creativo. Pero no dejemos de reconocerles lo suyo - Los chicos le ponen mucho empeño...
Ahora en serio. Hay un tema muy destacable en el álbum. Y ese no es otro que 'Mother Angel', un medio tiempo construido de forma coherente, un corte bonito, melódico y duro al mismo tiempo, que demuestra que también se pueden hacer las cosas con la cabeza y con el corazón, y no sólo con éste último. Aquí SÍ han acertado, con una propuesta original, de amena escucha y de una factura más que notable.
La balada 'No Need To Cry' tampoco está mal, aunque ni de lejos llegue al nivel de aquellas 'The Silence' o 'Farewell' de épocas pasadas. Es un agradable oasis, en cualquier caso, en medio del absoluto desierto musical que es este To The Metal.
La galopante 'Empathy', sin ser de lo peor del álbum, sin llegar a a los niveles de infamia de los dos primeros cortes, vuelve a irse por la senda de lo hiper-recargado, y eso nunca da buenos resultados. Se salva medianamente, en cualquier caso, como podría haberse salvado el tema título 'To The Metal', que cuenta con un solo de guitarra central francamente atractivo. El problema es el aliño de coros en graves cayendo en la más casposa apología del género musical. El estribillo lo dice todo: "Singing Hail to the metal, say Hail, Hail to the metal, say Hail". Terrible.
Con 'All You Need To Know' volvemos al lado más estoico, terco e insoportable del grupo. Ningún atractivo compositivo, martilleo absoluto de doble bombo, niveles de velocidad y de desquiciamiento musical propios de auténticos "venaos"... está claro que hay que llenar minutos en el CD y, de paso, reafirmarse en el gremio ante las hordas...
'Time To Live' podía no haber estado tan mal, pero el empeño en la repetición de ciertos esquemas poco deseables (o la incapacidad para sacudírselos...) hace que esta composición vuelva a resultar una de tantas destinadas al saco del olvido.
Pero... ¿qué clase de paranoia es ese pretendido solo de bajo que sirve de introducción para 'Shine Forever'? ¿Cómo se les ocurre meter semejante cosa? Por cierto, menudo bodrio de canción, qué obscena exhibición de los más zafios topicazos del mal llamado "Metal épico". Por supuesto, el absurdo y cerril aliño del "cuanto más rápido, mejor" vuelve a estar presente aquí, al igual que en el cierre (¡menos mal...!) de 'Chasing Shadows', otra terrible exhibición de estancamiento creativo, de sordera sónica y de estrechez de miras. Qué mal, de verdad...
En fin, que si yo fuera tú, no me gastaría un duro en este ladrillo insufrible. Son 10 canciones. ¿Que hay 3 que se salvan? Pues ahí lo tienes - un 3 sobre 10. Porque el resto, sinceramente, no aporta absolutamente nada. Repetición, repetición y más repetición de esquemas. Sólo les ha faltado rimar "fire" con "desire" (algo sin duda terrible, en lo que bandas incluso brillantes llegan a caer).
Porque no te creas que, en dicha repetición de esquemas, les da por inspirarse en canciones como 'Rebellion In Dreamland' o 'Land Of The Free'. Enseguida se van a las partes menos afortunadas y más reiterativas de su material. Cuando se insiste en semejantes códigos, y además se hace con tanto atrevimiento, tanta alegría y tanta jactancia, por empeñarse en hacer buenos esos pretendidos valores plasmados en lemas-soflamilla tales como "metal is king", "metal rules", "we are the chosen ones", "we will conquer the universe" y todas esas bobadas sobreexplotadas que ya no hay dios que se trague, se cae en la irrelevancia y en el descrédito más absolutos.
Alkalino
30-01-2010 |
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